AMOR DE ESTUDIANTE

Su mirada siempre fija clara, serena
acompañó el recorrer de mis ojos por las letras
mientras sucumbía mi alma con el roce de sus manos
que me guiaban por los libros,
por los mares, por planetas.
Nunca dije que en mi pecho
florecían mil jardines
que era música sutil sus palabras,
sus risas, su poesía
eran tiempos de ilusión,
de pasión, de fantasía,
y en mis sueños más profundos
sentía que era mía.
Ana era su nombre dulzura su filosofía
dibujaba el infinito en pizarrones de colores
su sonrisa recorría mis sentidos,
mis vacíos, delineando mis suspiros
con su figura de mar, de cielo, de abrigo.
Trascendió su recuerdo más allá
de los días, los meses y los años,
se inmortalizó su imagen.
Hoy la siento como siempre
la idolatro como nunca
llevo siempre su candor,
su lucidez, su alegría,
seguirá siempre conmigo
bella Ana...PROFESORA MÍA.
Copyright © 2008 Luis Jaramillo.
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