AMANTES

Al amanecer,
yace inmóvil suspendida en el tiempo
la figura tendida de cuerpos
de sobras de una noche de abrazos, de miel.
Aletargado el sentimiento
desgastado el beso, moribundo el placer
solloza el suspiro debajo de la almohada
acallando los gritos, fingiendo la sed.
El sueño muere, no duerme
se quema en la lumbre de un cigarrillo
se pierde en las manos, en las caricias
y sueña con soñar después.
De nuevo la magia, la piel, la locura
atrapa el sentidO, penetra la piel
la noche comienza con suaves caricias
y yo invoco al cielo no desfallecer.
Cada madrugada perdido en tus brazos
muero en tu regazo bebo de tu piel
fundidos por siempre segundo a segundo
tu amante perpetuo, siempre quiero ser.
Luis Jaramillo

